No habrá paz para los malvados de Enrique Urbizu

Santos Trinidad es un tipo amargado y de gatillo fácil. Un tipo que hace tiempo tomó el camino de la marginalidad dentro de su profesión, es decir aplicar sus propias normas en esa sociedad que algún día juró defender. No nos importa mucho el camino recorrido por Santos, aunque empezamos a imaginar que como a muchos policías dedicados a misiones secretas que rayan los límites de la legalidad, como a muchos policías que defendieron el estado en las cloacas, que diría Felipe González,  el escepticismo y el asco les ha llevado a no creer absolutamente en nada y a aplicar sus normas.

Urbizu como director y después Coronado como actor han manifestado su desprecio hacia este personaje. Ciertamente que a uno no le gustaría encontrarse con el bueno de Santos en ningún lugar del mundo, ni tenérselas que ver con tipos como él, cierto que a uno se le abren las carnes cuando piensa  que en la policía pudiera haber tipos como este. Un pistolero amargado que no se lo piensa dos veces a la hora de utilizar sus arma. Pero en esta magnífica película de Urbizu, me parece que el bueno de Santos Trinidad no es la peor escoria de todos. Es el más vistoso, es el que da la cara, el que dispara, el que anda cometiendo todas las tropelías que se le vienen en gana, pero tal vez no sea el peor de todos. Santos Trinidad es uno de esos productos de un estado y unos gobiernos que no muestran ningún escrúpulo moral a la hora de saltarse la legalidad. El GAL, el 11M, son ejemplos vividos recientemente.

En esta película todos los personajes son pura escoria, el policía trajeadito y pulcro, la jueza que no va más allá de sus obligaciones, los tipos de los servicios secretos, la descoordinación entre policías, los traficantes, los terrorista, ninguno se salva. Ninguno tiene el mínimo sentido de la moralidad . Santos puede parecer un degenerado, su aspecto físico, su alcoholismo, su matonismo le hacen un personaje poco simpático, pero casi resultan peor el resto. ¿ Alguien puede sentir simpatía por un policía más preocupado por su aspecto, por su carrera profesional que por la eficacia? ¿Alguien puede sentir simpatía por una jueza que parece descubrir el mundo a cada paso que da y que a veces da la sensación de no entender lo que sucede a su alrededor? ¿ Y los servicios secretos más interesados en sus asuntos que en evitar atentados? Ninguno de ellos a pesar de su aspecto respetable merecen nuestra simpatía.

Urbizu ha realizado una excelente película, con una gran interpretación de José Coronado. Una película que me ha resultado bastante ambigua, no porque el director se a plantease esta ambigüedad ,sino porque ningún personaje posee unos rasgos morales a los que podernos agarrar. Santos Trinidad por momentos es aterrador, por momentos incluso podemos comprender su actuación. El final de la película abre muchos interrogantes, abre un debate que sigue estando en la sociedad, ¿será verdad que al estado también se le defiende desde las cloacas, la sociedad está dispuesta a cambiar legalidad por eficacia?¿ Es preferible que tipos como Santos Trinidad eviten atentados que seguir en manos de jueces y policías ineficaces? Estos interrogantes se abren al final de esta dura y en ocasiones ambigua película.  Es una película molesta, una película que se dirige directamente a nuestras convicciones, un final que abre muchos interrogantes.

No habrá paz para los malvados ( 2011)

 dirigida por Enrique Urbizu 

 protagonizada por
José Coronado, Rodolfo Sancho, Helena Miquel, Juanjo Artero,

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s