An education de Lone Scherfig

¿Por qué en la adolescencia siempre hay un deseo de adelantar la vida? Queremos llegar a no se sabe muy bien qué destino lo antes posible. Entre los dieciséis años y los treinta es cuando se acumula el grueso de la base de nuestros conocimientos, todos los libros que no se lean, todas las películas que no se vean, todas la experiencias de la vida que no se acumulen es posible que luego ya sea tarde, es ese período de formación por el que hay que pasar. Tal vez por eso nos entra esa angustia, por eso ir siempre deprisa a todas partes, ese acumular horas de sueño y querer sentirlo todo en un solo instante. Uno tiene conciencia de que llegará un momento en que se pasará a otra etapa, que los treinta años anuncian otras cosas diferentes, que irás acumulando otras experiencia y asumirás responsabilidades. Y claro las cosas no son lo mismo, ni peores ni mejores pero ya son distintas. Pero al final la vida es ir asumiendo las diferentes etapas que se van presentando, ni adelantarlas ni querer atrasarlas, las cosas se van produciendo con cierta normalidad, los problemas llegan cuando queremos romper esas pautas.

La precocidad es mala consejera y al final siempre acabarás metiendo la pata. Los chicos de mi edad son unos críos, suelen decir las chicas, sobre todo, pues eso es lo que tienen que ser unos críos que se diviertan y se vayan formando, el problema no es de los chicos de tu edad sino de que tú seas una joven geriátrica, o que creas que por dos lecturas y hablar de pedanterías te hacen ser mayor o más  importante o puedas conquistar a chicos mayores. Puede que te dejes llevar por la tentación de falsos oropeles y de una vida que te asegura hoy los sueños que siempre tuviste, pero al final serás siempre una desgraciada. Las experiencias vividas son las que te unen, buscar trabajo, buscar una casa donde vivir, ir creciendo juntos, viajar ,tener la misma  visión de la vida, compartir aficiones, el ocio, todo eso une y da solidez, incluso esas cosas más anodinas como ir a comprar un mueble o colgar un cuadro, pero también todas esas tonterías propias de la edad y que compartes con toda intensidad. Es fácil dejarse deslumbrar por tonterías y por la habilidad del asalta cunas de turno, pero al final eso es un callejón sin salida y el tiempo pasa y las cosas tienen su momento, nada se recupera en la vida, aquí no hay pausa, ni rebobinado, no es el aparato del DVD . Todo lo que no hagas ahora no lo harás luego. Y si te equivocas es difícil corregirlo, pero sobre todo recuperar el tiempo no vivido de acorde a la edad que tienes.

Esta película cuenta esto, una adolescente precoz y un asalta cunas ,en el Londres de los años sesenta .  Una chica sensible, de familia modesta ,inteligente cuyo objetivo es ir a Oxford y que lo verá totod trastocado por la aparición de un tipo 35 años,  adinerado y metido en negocios turbios que le ofrece disfrutar de una vida de ensueño, clubes, vestidos caros, salas de conciertos, todo aquello que una precoz y sensible adolescente siempre ha soñado. Todo parece ir viento en popa, y la vie en rose, pero como suele suceder al final el mundo sigue siendo tan gris como antes y tú situada en el punto de partida, pero ya todo es distinto, cada acontecimiento deja huella. Una buena película de la directora Lone Scherfig, que logra plasmar las dificultades de una edad complicada y fácil  para dejarse engañar por una vida tal vez demasiado perfecta.

An Education 2009

dirigida por Lone Scherfig

protagonizada por Carey Mulligan, Peter Sarsgaard, Alfred Molina, Dominic Cooper, Rosamund Pike, Olivia Williams

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s