Los muertos ( Dublineses) de John Huston

No es fácil pensar en la muerte. Aunque en el camino se hayan ido quedando un buen número de amigos, y sabes que a partir de ahora visitarás más los cementerios que los bares de copas. La muerte, como el amor son inevitables, cuando aparecen ni uno ni otro son aplazables en su encuentro, la diferencia es que mientras el amor es contingente la muerte es un encuentro seguro. A veces por toda la vida se arrastran ciertas muertes como un pesado fardo, como una maldita carga inexplicable, los fantasmas aparecen cuando menos lo esperas, una canción, un paisaje, los versos de un poema, un nombre que se escapa al azar, apenas son ya un rostro que se quedó fijo en el recuerdo, apenas si logras situarlos en vida, en la cotidianeidad en la que te acompañaron. Pero un buen día salen, empiezas a notar los huecos en las reuniones y los vacío que se hacen tan presentes que llegan a asfixiarte, entonces empiezas a espaciar esas reuniones, empiezas a no hablar, a no ir a determinados sitios, ni a ver a determinadas personas. Una manera de ahuyentar esas sombras que de alguna manera siguen presentes. Cuando eres joven y ves morir a tus amigos parece una fantasía, uno no llega nunca a comprender muy bien las causas por las que sucedieron aunque sí los motivos, cuando los ves caer ahora sabes que ,como una maldición, simplemente alguien está pasando lista y no sabes en que lugar te encuentras.  Lo peor de los muertos es el silencio que imponen a su alrededor, la tristeza que te asalta sin comprenderla, el profundo vacío en el que  te dejaron. Y lo peor es que siempre acaban apareciendo, como sombras, acechando la memoria.

John Huston se despidió de la vida y del cine con una gran obra, sencilla, sin grandes alardes, con la elegancia de un gran maestro, con esa lección que sólo los grandes creadores saben dar. El relato de James Joyce incluido en Dublineses, es uno de esos  relatos que estallan al final, cuya carga emocional estalla al final, toda la vida, toda la conciencia de la realidad se presentan de improviso en una desagradable e inevitable reflexión. Houston hizo no sólo una magnífica adaptación sino una gran película. El paisaje nevado, la canción llevando a ese triste recuerdo de amor y muerte en la adolescencia, la conciencia de que pronto seremos sombras. Sí, yo también espero morir mientras una gran pasión aún nos envuelva, antes de que la vida en su lado más sombrío nos engulla. Qué película tan triste.

Los muertos ( Dublineses ) 1987

Dirigida por John Huston

REPARTO

Anjelica Huston, Donald McCann, Helena Carroll, Cathleen Delany, Ingrid Craigie, Rachel Dowling, Dan O’Herlihy, Marie Kean, Donald Donnelly, Colm Meaney
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