El beso de la mujer araña de Héctor Babenco

 

Cuando éramos pequeños a la hora de dormir en casa de mis abuelos, mi tía M no nos contaba cuentos ni otras historietas sino la última película que había visto. En ese tono confidencial de la noche, a media voz, con las descripciones precisas para que pudiéramos dejar volar nuestra imaginación y transformar en imágenes sus palabras, con aquellos  “entonces”, repetidos, que daban paso a otra escena a la conclusión, a una nueva acción. Años después volví a encontrar esa sensación, ese recuerdo de la infancia en Demonios en el jardínde Gutiérrez Aragón, cuando una guapísima Ana Belén narraba una película al niño enfermo en cama. Ese tono adoptado para narrarla, la quietud de la hora de dormir, la voz confidencial, la complicidad ante la historia, me devolvió a mi infancia. Nada más agradable, nada más sensual que la narración de una historia. En Memorias de ÁfricaRobert Redford le pedía a Meril Strip que le narrase un cuento.¿ Hay una pasión más fuerte que una narración en la hora de las confidencias? Ahora ya nadie cuenta películas, entre otras cosas porque hoy las películas son difíciles de contar, ( ¿qué contar de una película donde un japonés lento tarda dos horas en atravesar un pasillo para llegar a una habitación de hotel?) entonces eran películas de aventuras, de héroes y heroínas, del chico rescatando a la chica siempre en peligro. Crecí envuelto en imágenes, en historias, en aventuras, en ficciones. No sé si eso te hace más feliz o si te enseña algo práctico para la vida, pero  era  divertido. Y bueno no hemos crecido tan mal….con cierta esquizofrenia cinematográfica..pero mejor creerse el chico que rescata a la chica y la besa al final de la peli , que ser un tarugo. 

Durante un tiempo el nombre de Manuel Puig era cotidiano. Sus novelas aparecían en las librerías y de ellas se hablaban en los espacios literarios y aparecía en los espacios culturales de la TV. Ahora yace en el olvido. Hoy es como si hubiese desaparecido. Puig era un cinéfilo empedernido, Cabrera Infante cuenta algunas divertidas anécdotas del escritor argentino en su obra Cine o sardina.  

El beso de la mujer arañaes una novela cinematográfica, un larguísimo diálogo entre esos dos presos condenados a convivir. Un preso político comprometido con la realidad, y un homosexual que pasa su tiempo imaginando una película. Poco a poco y mediante esa narración de la película irá transformando el carácter del preso político. La seducción a través de la narración de una película des serie B y propaganda nazi por la que Molina, el preso civil y homosexual , siente fascinación y que servirá de elemento de acercamiento entre los dos presos y la transformación de ellos.

Una película puede romper todas las barreras, una película puede derribar esos muros de la intransigencia. 

Excelente novela y una buena película con una gran interpretación de William Hurt en el papel de Molina ,el homosexual narrador de películas, creo que por este papel le dieron el muñequito dorado de Hollywood, que tampoco hacía falta para saber que es un gran actor. Pues eso que lean El beso de la mujer arañay la Traición de Rita Hayworth , y de paso Cine o Sardinade Cabrera Infante.

El beso de la mujer araña   ( 1985 )

Dirigida por Héctor Babenco según la novela de Manuel Puig.

Protagonizada por William Hurt, Raúl Julia, Sonia Braga, José Lewgoy, Milton Gonçalves, Miriam Pires,

 

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