Trust ( Confía en mí) de Hal Hartley

A veces no sé si determinados directores acabaron desapareciendo de las pantallas o el que desapareció del mundo fui yo. A Hal Hartley le descubrí, como a otros, por casualidad, pasaba por delante de los cines Alphaville ( hoy los han sustituido en espacio físico que no en espíritu los Golem, que bueno por lo menos ponen algunas cosas interesantes) me gustó el cartel y entré a verla, fue un descubrimiento. A mí me gusta todo tipo de cine, (menos en el que sale Penélope Cruz) en eso no tengo especiales manías pero aprecio las historias sencillas y los personajes un tanto especiales. Hal Hartley ofrecía las dos cosas. Desde esta primera  Confía en mí empecé a ver  sus películas, Simple Man, Amateur, hasta que ya digo nunca más supe de él no sé si porque yo dejé de interesarme o porque desapareció de las pantallas, hay que tener en cuenta que en un momento determinado se quedaron casi como únicos cines en VOS esa cosa festivalera con palomitón y tarjeta de socio, tómbolas y sorteos que son los Renoir, deberían traer a Bisbal para amenizar la espera y convertir la plaza de los cubos*  en la plaza pueblerina, paleta y hortera en que estos cines y algunos otros establecimientos la han convertido. Bueno aún nos quedan los Verdi y el Pequeño Cine Estudio de la calle Magallanes.  Así que no sé, echaré la culpa a mi desidia de la desaparición de Hartley.

 

Siempre hay quien sabe como sembrar la culpa en los demás para dominarlos. No debe de ser muy complicado si se actúa con conciencia. Es una de esas películas hecha a trozos, pequeños trozos que como en un puzzle nos van a ir desentrañando la historia y la evolución de estos dos seres atrapados en una vida familiar y atosigados por la culpa y unas creencias que en cierta medida les impiden ser ellos mismos o conseguir sus metas. Mathew es un tipo con una cierta ética que eso en cualquier tiempo es jugar a perdedor, trabaja en una fábrica de ordenadores hasta que la deja dada los manejos y los componentes de baja calidad que utilizan apara su fabricación, arregla televisores pero su odio a la televisión , da cáncer, vive dominado por su padre que le culpa de ser el causante de la muerte de su madre al nacer.

María es una chica de instituto de una familia desestructurada que queda embarazada de uno de sus compañeros, en una pelea con su padre este sufre un infarto, nace así un sentimiento de culpa que le otorga toda la ventaja a su madre. El encuentro casual de estos dos seres les va a unir y a hacer cambiar su modo de ver la vida. Los dos personajes van a evolucionar en sus relaciones, a liberarse de la familia pero también de sus prejuicios y de sus creencias.  Mathew juega siempre a la honestidad incluso en su relación, el no ama a una persona, la admira y la respeta, ¿ es eso amor? En Mathew parece que sí, aunque este tipo es tan hermético que parece que todo en él puede ser eso y lo contrario. Película sencilla con unos personajes complicados en busca de su libertad, de alcanzar ser ellos mismos en medio de unas condiciones familiares y personales que les ponen todos los impedimentos. Una buena y sencilla película para los amantes de este tipo de historias. Una cosa así como  Godard pero en los USA y con un tipo independiente que se llama Hartley, no sé había que soltar la fantasmada esta que siempre queda bien.

Confía en mí(Trust)  1990

dirigida por Hal Hartley 

 interpretada por Suzanne Costollos, Merritt Nelson, Matt Malloy, Martin Donovan, Karen Sillas, John MacKay, Jeff

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