Two lovers de James Gray

 

Los grandes acontecimientos personales suceden de noche. Nadie se enamora en un supermercado a las doce de la mañana, sería un amor con olor a pescado, con sabor a rancio, un amor de oferta de tres por dos. La verdadera vida sucede en los laberintos de la noche. Los grandes encuentros y las grandes fugas se hacen bajo la protección de la oscuridad. Es la hora de lo místico, de lo esotérico, donde la magia nos engancha sacando de nosotros todos nuestros deseos. 

Las noches blancas de San Petesburgo son aún más mágicas, la corriente de los ciclos naturales se detiene, la vida cambia, pero ese sentido que aún conservamos nos dice que en esa claridad domina la noche y cualquier cosa es posible. Viví esas noches blancas, había algo extraño, algo inquietante en esa claridad que parecía vencer a la noche, pero no sé, los sentidos ya no eran los mismos. Leonard no está en San Petersburgo , sino en un patio de manzana. Los melancólicos siempre dan problemas. Los melancólicos viven la vida siendo incapaces de sentir, de confiar en un futuro, el pasado siempre está presente como una enfermedad que abotarga la razón y la voluntad. Leonard es el eterno suicida. Sólo los que no pueden soportar el vacío se suicidan. Leonard es un muerto y la casa de sus padres el sarcófago que lo protege.

  Los melancólicos del mundo siempre andan dispuestos a inventarse la vida sobre una fantasía sentimental, ya lo mostró Dostiyevski,  y fantasía y amor acaban creando una combinación siempre llamada al fracaso. Leonard, el melancólico, encontrará su dama de la noche a través de los patios de la gran ciudad, no hay ya canales de San Petersburgo ni damas misteriosas.

 La vida es elección, decía Ortega y Gasset. La paz de una vida cotidiana o la fantasía que entraña todos los riesgos. La elección del melancólico siempre será la misma, jugar a perder. Pero las mujeres rubias y nocturnas siempre esconden su verdadero rostro. Nadie es quien parece ser, la noche, mala suerte, es lo que tiene. Todos estamos atrapados en una vida de seguridad, la rubia nocturna pierde su magia a la luz del día, parece tan vulgar, hablando de dinero, y tipos de elegantes coches y cuentas corrientes abultadas. Ella también está muerta, como tú, como casi todos. 

No está tan mal el futuro, una mujer, unos hijos, un trabajo bien remunerado, un negocio, una casa como la de tus padres. No hay más, la rubia se ha dado a la fuga, ella también tenía derecho a buscarse la vida. Ya no cabe soñar más. Ya no habrá ventanas mágicas en las largas noches solitarias.  Y no desdeñes a esa chica morena que te mira con tristeza y anuncia monotonías, tal vez en su interior almacene toneladas de nitroglicerina deseando explotar.

Y se me olvidaba, una gran película.

 

Two Lovers.  2008

Dirigida por James Gray

protagonizada por Joaquin Phoenix, Gwyneth Paltrow, Vinessa Shaw, Isabella Rossellini, Elias Koteas, Moni Moshonov,

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