Gatsby

Cuando el pasado se queda enganchado como una obsesión ya no queda ni presente, ni futuro que vivir. Gatsby es arrastrado constantemente por la corriente hacia el pasado, cada acto de su vida sólo tiene un objetivo cargado de una melancolía que le impide disfrutar de su triunfo, incluso de su riqueza. Gatsby se reinventa en un momento determinado de su vida con el único afán de situarse en el  instante en que fue feliz, en la única época en que sintió el amor. Gatsby es el ejemplo de joven genteel, del americano que debe superar todas las travas sociales por un fin romántico, alcanzar ese amor que un día se le escapó por no estar en ese círculo social  de afortunados. Gatsby es un desclasado que gracias a una guerra y a un uniforme consigue entrar en una clase social que está vetada para él. Daisy es la única meta, el único objeto por el que Gatsby realiza cualquier movimiento. Daisy es algo más que una muchacha de buena familia, Daisy es el ideal más alto al que se puede aspirar, un ideal casi imposible de alcanzar. Gatsby se reinventa en el misterio, puedes ser cualquier cosa a los ojos ajenos, pero sólo es un pobre muchacho con dinero que un día gozó del amor de una inalcanzable muchacha, Gatsby es un pobre muchacho derrotado por los Tom, dueños del mundo y de la sociedad. Sólo bastan unas palabras de Daisy para que el sueño sea cumplido, basta el rechazo de Daisy a los Tom del mundo para que el pobre y desclasado romántico pueda alcanzar su sueño. No basta un amor del presente, Gatsby necesite restituir, reconstruir el pasado. Basta oírla decir, No te he amado nunca, y ver  el rostro derrotado de los Tom del mundo para alcanzar la felicidad. Basta esas palabras para recobrar el pasado y desde él construir el futuro como si todos los años pudieran quedar en un paréntesis, en un vacío inexistente donde ni un solo recuerdo de los Tom del mundo pueda quedar. Pero en la vida no hay paréntesis, ni el tiempo se suspende a nuestro antojo, cada acto de nuestra vida pasa factura sin poder evitarlo. El poder plutocrático tradicional de una clase social aplasta a los gusanos como Gatsby, ellos son la decencia de una civilización asentada en el poder del dinero, Gatsby es un advenedizo traficante que no puede combatir a toda la historia de la humanidad. Al fin y al cabo Daisy sólo es una joven rellena de dinero, eso la hacía atractiva. Gatsby no es nada, tal vez sólo un sueño.

Francis Scott Fitzgerald escribió el Gran Gatsby, para muchos su mejor novela, desde un punto de vista literario es la más redonda de todas sus obras, era como una especie de culminación de su talento literario. Yo particularmente prefiero Suave es la noche y algunas cosas de Hermosos y malditos. Y lamento que no terminase la mejor novela que se ha escrito sobre Hollywood, El último magnate . Maldita muerte siempre tan inoportuna. Como De Fitzgerald hablaré largo y tendido en este blog, no me extenderé más.

Hay una versión cinematográfica de 1974 protagonizada por Robert Redford y Mia Farrow. La versión es bastante aburrida, el director parecía más preocupado en mostrar los trajes de la época que la historia de Gatsby en toda su tragedia.

Ahora se anuncia una nueva con Di Caprio y  no sé cuando la estrenarán y la verdad es que tampoco me importa mucho  . Gatsby no deberían llevarse al cine, simplemente eso, alguien se lo debería decir a los tipos de Hollywood . Pero estos tipos saben que harán caja, está Di Caprio y eso basta para la promoción.

En fin, nos tomaremos un Manhattan en el Waldorf Astoria a la salud de Scott y Zelda, ya no nos queda mucho más. Estáis todos invitados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s