Ayatola no me toques la pirola más.

argoNunca he entendido ese antiamericanismo que lleva a preferir a cualquier fanático religioso que a los Estados Unidos. Yo, parafraseando a Felipe González, también  prefiero morir de un navajazo en el metro de Nueva York que de sermón en mezquita mahometana.  No entiendo ese apoyo a unos tipos de chilaba y fanatismo, que cuelgan a los disidentes de una grúa, encierran a  las mujeres, y someten a una población a la peor de las dictaduras. No entiendo la exaltación del laicismo en Europa y las simpatías hacia los ayatolás atómicos de Irán y a sus milicias del sur del Líbano por otro. Es como el mundo al revés, la izquierda antisemita y pro islamista, la izquierda apoyando regímenes teológicos totalitarios que se oponen a cualquier tipo de libertad individual y a los más elementales derechos civiles. Una izquierda que apoya cualquier movimiento antiamericano sin evaluar lo que se nos viene encima; si los de la chilaba cualquier día se impusieran por estos lares, serían los militantes de esa  izquierda los primeros en acabar colgados de una grúa, pero ellos a lo suyo. Desde Lepen a Cayo Lara todos contra los Estados Unidos.

Es bonito eso del power flower, la paz universal, el buen rollito y la alianza de civilizaciones, está bien para los cartelitos cursis, las cancioncitas todos cogidos de la mano y las demagogias infantiles de bobos como Rodríguez Zapatero, pero aquí y ahora se nos viene encima la hecatombe en plan teológico y con el Corán como libro de cabecera. Todos los que andaban dando palmadas y con la alegría por los sucesos de Egipto , de Túnez, de Libia, y ahora en Siria, no se enteraban de nada, unos celebraban el triunfo de las redes sociales como elemento revolucionario, otros la caídas de los sátrapas  que no querían enterarse de la situación de su pueblo, y la mayoría asistíamos pasmados ante lo que se nos puede venir encima, no tardaremos mucho en ver todo el norte de África, incluido Marruecos, y Oriente Medio en manos de los extremistas islámicos, bonito panorama, Occidente, que no sabe dónde está ni qué hacer, ayudando a los de la sharia y Edad Media . Qué bien para los liberales y demócratas egipcios o libaneses, de los sátrapas a los Hermanos Musulmanes. Todo revuelto, todo fuera de control, y es que como decía Octavio Paz por no creer ya no creemos ni en nuestros derechos humanos ni en la democracia. Sólo creemos en eso de hacer negocios, tampoco es nada nuevo llevamos  siglos así.

Pues todo este desbarajuste se manifestó claramente, como anunciando un futuro poco halagüeño, allí en Irán, cuando un clérigo islamista radical desde París y de nombre Jomeini llegó a Irán y todo empezó a complicarse. Todos nos quedamos helados viendo las imágenes de los secuestrados de la embajada americana asaltada por los fanáticos chiítas.  Allí empezó todo, con un cobardón Carter, con una bajada de pantalones occidental y el mirar hacia otro lado como sucede habitualmente, los intereses económicos siempre prevalecen frente a la dignidad y  a las ideas. Desde  entonces seguimos igual sólo que ahora los ayatolás pueden volar medio mundo con sus misiles atómicos. En fin, frente a este panorama, ya sólo nos va quedando corear aquella vieja canción de Siniestro total, Ayatola no me toques la pirola . Por lo menos nos haremos unas risas hasta que el de la chilaba nos corte la diversión.  argo 2

Que a Argos le va a caer el Óscar a la mejor película ya nadie lo duda, esto de los Oscars es como el concurso de Mis Popularidad en Twitter cuanto más amiguitos tengas más te votan aunque seas  la tía más macarra de la feria, da igual lo importante en todas estas cosas no es la calidad ni el talento sino la cuadrilla de amigos en Hollywood o la cofradía de los babeantes para Mis Popularidad Twitter que tengas. La vida es así y este Ben Afleck es un tipo bien conocido en Hollywood y además en su película  la ciudad del cine colabora con los buenos para salvar a sus compatriotas atrapados en casa del embajador de Canadá durante la crisis de los rehenes. No se puede pedir más para llevarse el Óscar, Hollywood y los chicos buenos de la CIA ,que parece que toda su vida se ha dedicado a no acertar ni a enterarse de lo que pasaba por el mundo,  colaborando en una operación de rescate humanitario. Y con Obama en la Casablanca, qué más se puede pedir.

El resto, una película bien hecha, con algunos momentos de tensión , bien interpretada, y con la que se puede pasar el rato . Poco más.

argo 1

Argo(2012)

dirigida por Ben Affleck

protagonizada por Ben Affleck, John Goodman, Alan Arkin, Bryan Cranston, Taylor Schilling, Kyle Chandler, Victor Garber

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